A cinco años de la implementación de su actual modelo de gestión, el Hospital
Psiquiátrico Philippe Pinel realiza un positivo balance de una de las transformaciones
institucionales más relevantes de las últimas décadas, proceso que permitió consolidar la
transición desde el antiguo modelo asilar hacia una atención centrada en la recuperación,
rehabilitación e inclusión social efectiva de las personas.
Esta redefinición significó un profundo cambio en la forma de comprender la
atención psiquiátrica y el rol del establecimiento, avanzando desde una lógica
históricamente asociada a la institucionalización prolongada hacia un modelo que
reconoce a las personas como sujetos de derechos, promueve su autonomía y busca
generar las condiciones necesarias para favorecer su reinserción familiar y social.
Uno de los avances más significativos de estos cinco años ha sido precisamente el
fortalecimiento de los procesos de rehabilitación e inclusión social, permitiendo
incrementar los casos de revinculación familiar de usuarios que permanecieron
institucionalizados durante más de una década y que, gracias al trabajo clínico, social y
terapéutico desarrollado por los equipos, han podido reconstruir vínculos, recuperar
habilidades y avanzar hacia mayores niveles de autonomía.
Este proceso ha sido acompañado por la implementación y fortalecimiento de
equipos interdisciplinarios en los servicios clínicos del establecimiento, integrando
disciplinas como psiquiatría, medicina, enfermería, psicología, trabajo social y terapia
ocupacional. Esta mirada interdisciplinaria ha permitido abordar las necesidades de cada
persona desde distintas dimensiones, construyendo planes de intervención orientados no
solo a la estabilización clínica, sino también a la recuperación de capacidades, el
fortalecimiento de redes de apoyo y la preparación para la vida en comunidad.
A este cambio institucional se suma la entrada en vigencia de la Ley N.º 21.331,
sobre reconocimiento y protección de los derechos de las personas en la atención de
salud mental, que establece un nuevo marco para la atención psiquiátrica, terminando con
la lógica del abandono de personas en hospitales psiquiátricos y priorizando la
hospitalización de acuerdo con criterios médicos y terapéuticos. Este marco ha reforzado
el desafío de desarrollar alternativas que permitan evitar la institucionalización como
respuesta a problemáticas de carácter social y avanzar hacia una atención respetuosa de
los derechos, la dignidad y la integración de las personas.
En este mismo proceso, la rehabilitación ha trascendido el ámbito estrictamente
clínico, incorporando oportunidades concretas para el desarrollo personal y la inclusión
social de los usuarios. Uno de los avances más significativos ha sido el fortalecimiento del
acceso a la educación, permitiendo que personas que por distintos motivos habían
interrumpido sus estudios pudieran retomar sus trayectorias educativas y completar su
escolaridad durante su permanencia en el Hospital.
La transformación también ha permitido una mayor apertura del Hospital hacia el
desarrollo académico y la formación de nuevas generaciones de profesionales. La
vinculación con instituciones de educación superior y el fortalecimiento de su rol como
campo clínico han contribuido a posicionar al establecimiento como un espacio donde la
experiencia asistencial, la docencia y el conocimiento especializado pueden converger
para aportar al desarrollo de la salud mental y la psiquiatría.
De esta manera, los cinco años del modelo de gestión representan mucho más
que una reorganización administrativa. Constituyen un cambio cultural y asistencial que
ha redefinido el propósito institucional del Hospital Psiquiátrico Philippe Pinel y la
manera de acompañar a las personas durante sus procesos de recuperación.
Oscar Cruz Bustamante, director del Hospital Psiquiátrico Philippe Pinel
felicitó el trabajo de funcionarias y funcionarios del establecimiento que asumieron con
compromiso llevar adelante una de las metas más importantes del hospital. “Ahora el
desafío hacia los próximos años será profundizar este camino, fortaleciendo las
estrategias de rehabilitación, ampliando las oportunidades de inclusión social y familiar y
consolidando una atención interdisciplinaria que permita que cada hospitalización tenga
un objetivo terapéutico definido y que la permanencia en un establecimiento psiquiátrico
no vuelva a convertirse en una forma de vida determinada por la ausencia de redes o
alternativas en la comunidad”.



