Esval dio la bienvenida a las 44 mujeres seleccionadas para participar en una nueva versión del programa “Mujeres Gásfiter: Talento que Fluye”, iniciativa que promueve la equidad de género y el desarrollo de las mujeres a través de la formación técnica certificada en gasfitería. La actividad se realizó en el contexto de los 10 años de trayectoria del programa, y en una fecha significativa para el sector sanitario, tras la conmemoración del Día Mundial del Agua, instancia que invita a reflexionar sobre la importancia de una gestión responsable y eficiente de este recurso esencial.
Desde su creación, el programa se ha desarrollado gracias al trabajo colaborativo entre Esval, municipios, organismos públicos y entidades académicas, permitiendo que más de 1.000 mujeres de distintas comunas accedan a nuevas oportunidades de formación, empleabilidad y autonomía económica.
Más de una veintena de aconcagüinas
Del total de beneficiadas, 22 provienen de diversas comunas del Valle de Aconcagua, entre ellas, Los Andes, Rinconada, Putaendo, Llay Llay, Catemu y San Felipe, ciudad
donde se impartirán las clases en la sede del Instituto AIEP.
El gerente general de Esval, José Luis Murillo, destacó el impacto social de la iniciativa y su vínculo con el cuidado del agua. “Mujeres Gásfiter refleja nuestro compromiso con las personas y con una gestión responsable del recurso hídrico. Formar mujeres en este oficio no solo abre oportunidades laborales, sino que también contribuye a un uso más eficiente y seguro del agua en los hogares y comunidades”, señaló.
Respecto a su motivación para postular, Katherine Salinas -vecina de San Felipe-, indicó que “mis abuelos eran maestros, de ahí viene toda la tradición, soy mamá, soy ingeniera comercial y quiero tener una meta, creo que las mujeres podemos”.
Por su parte, Octavio Burgos, subdirector comercial de AIEP, comentó que "esta es una alianza en la que ya venimos hace tiempo trabajando con Esval, es un programa que nos llena de orgullo, prácticamente no hay deserción, lo que habla muy bien de los contenidos y el estándar con el que impartimos las clases;.
El programa aborda una brecha histórica en oficios tradicionalmente masculinizados, como la gasfitería, donde las mujeres han tenido menos acceso a formación técnica y certificación. A través de esta iniciativa, las participantes adquieren conocimientos prácticos en mantención y reparación de instalaciones sanitarias, además de
herramientas para su desarrollo laboral. Con esta nueva generación, el programa suma 44 nuevas historias de mujeres que decidieron aprender, reinventarse y asumir un rol activo en sus comunidades. Mujeres Gásfiter sigue creciendo a partir de experiencias reales, demostrando que entregar herramientas concretas puede marcar una diferencia profunda y duradera en la vida de las personas y en su entorno.
22 mujeres de Aconcagua se capacitarán gratuitamente en programa de gasfitería de Esval



