Opinión

Hagamos del viaje un placer y no un dolor de cabeza

Por Coronel Rolando Ilabaca Bustamante,

Prefecto de la Prefectura de Carabineros Aconcagua

 

Con la llegada de la primavera es imposible no maravillarse con la naturaleza y disfrutar la posibilidad de realizar más actividades al aire libre. Incluso, ya son numerosas las familias que salen a recorrer la ciudad por recreación o para acercarse a sus lugares de trabajo, disfrutando de la seguridad que les proporcionan las nuevas ciclovías generadas por iniciativa y trabajo de las autoridades, en un esfuerzo mancomunado con diversos actores de la comunidad local.

En este contexto y, precisamente esta semana, mientras retornaba a mi domicilio en el vehículo, divisé una verdadera caravana de ciclistas encabezada por la madre, seguida por cuatro niños muy bien equipados en sus pequeñas bicicletas y, finalmente, el padre cerrando fila con todos sus elementos de seguridad.  Mientras los observaba llegar a la siguiente intersección, pude visualizar nuevamente la trascendencia que reviste el trabajo de fiscalización que realizamos los Carabineros de Chile.

En oportunidades como ésta, la satisfacción se funde con la responsabilidad. Sin embargo, llegado a este punto, quiero mencionarle lo importante que es el trabajo conjunto entre usted y nosotros los Carabineros, al momento de resguardar la seguridad de las personas.

Recientemente las autoridades han aprobado disminuir la velocidad máxima urbana a 50 kilómetros por hora. Por nuestra parte, como policía uniformada, podemos realizar una labor educativa y en último caso aplicar multas a quienes no acaten la indicación, no obstante, lo que verdaderamente nos importa es que cada persona que decida sentarse tras un volante llegue a la convicción de que estas simples medidas permiten evitar los accidentes, que muchas veces desatan verdaderas tragedias en las familias.

En este contexto, y sobre todo ahora que nos encontramos en la víspera de fines de semana largos que las familias aprovecharán para realizar viajes, visitarse o distraerse por unos días fuera de la ciudad, lo que debe primar en las carreteras es este sentido individual de conducción ética con alto sentido de responsabilidad cívica.

El motivo de respetar la ley, de conducir a las velocidades permitidas, de usar manos libres sin digitar whatsapp tras el volante, de no conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas, no debe ser jamás el temor a recibir una multa. La inspiración que verdaderamente nos hace ciudadanos que se respetan mutuamente y mejoran su convivencia vial, debe ser aquella que provenga de la profunda reflexión personal, sobre como nuestras acciones como peatón, ciclista o conductor, pueden afectar drásticamente la vida de otros.

Finalmente como Carabineros de Chile, queremos que usted sepa que vamos a continuar nuestra intensa labor de fiscalización para velar por el cumplimiento de todo el cuerpo normativo y legal del que hemos estado hablando en estos breves párrafos, sin embargo, lo que de verdad me importa, no es sorprender personas para multarlas, sino más bien, lograr que éstas internalicen que tienen mucho que aportar para “hacer del viaje un placer y no un dolor de cabeza”.

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